::sobre la primera tocata de piromanos del ritmo::Deseo narrar como fue la primera vez que pirómanos del ritmo se presento en vivo. Este evento que marco la historia de la música para mutantes en un antes y un después, ocurrió en Quilpue.
Nos juntamos con los señores de @consecuencia (RIP), los respetables de TAM y algunos cuantos grandes amigxs, en el Terminal Santiago, el calor derretía conjuntamente nuestras zapatillas y nuestras gargantas.
Se necesito llevar a cabo el ritual habitual de cualquier viaje: hablar con los chóferes de los buses para conseguir una rebaja. La misión fue bastante compleja, pero fue concretada.
El problema fue que no se alcanzo a fumar nada!!!!! Y no se alcanzo a comprar nada de bebestible!!!!!!!!!!. El horror de no poseer ninguna droga para apalear ese calor que nos desvanecía, nos volvía loco, delirábamos, hablábamos incoherencias, casi al borde de la inconciencia. Fue una tortura de magnitudes bíblicas.
El bus se demoro mas de lo acostumbrado (quizás eso fue lo que percibimos, el delirium tremen fue extremo).
Apenas nos bajamos de aquel antro de chatarra que nos torturo por algo mas de dos horas, llegamos a la ciudad de viña del mar.

¿La primera misión? conseguir cerveza fría.
¿La segunda misión? encontrar donde fumarse la hierva.
Las dos fueron concretadas en un puente del marga marga (abajo del puente). Recuerdo esa gran felicidad colectiva que produzco el conseguir aquel esperado momento.
Luego, tomar una micro y dirigirse al colegio de Quilpue que seria el que contendría nuestro ruido. Llegamos al colegio y comenzamos a gritar: compremos una garrafa!!!!!!!!!! yo tengo tres Lucas!!!!!!!!!!!!! De pronto en medio de aquel jolgorio y de aquel rito para invocar a nuestro querido dios baco, llego una profesora del colegio (bastante bella por lo demás), la cual nos manifestó que no podríamos tomar en ese recinto. Bueno nuestra respuesta fue: la calle!!!!!!!!!. Magnifico un cerro muy cerca del lugar, subir la jaba de cerveza, y comenzar a descansar. Entre tanto el señor organizador de la tocata (un tipo con un parecido tremendo a Otuiti pero con sobrepeso), nos grita: Pirómanos a probar sonido. Desde nuestro reducto gritamos: suena pulento!!!!!.
Se acerco la hora de la tocata, ha estas alturas ya habíamos logrado introducir el alcohol al colegio, y nuestra fiesta era ya un descontrol.
El show fue bastante catatónico, la locura fue desde un comienzo parte de nuestro ser, nos constituyo como tales, mucha gente no entendía como mierda moverse, que chucha podía hacer con esa masa de ruidos, solo algunos punks amigos, mas las galletas que llevábamos nos festejaron el show.

Bueno al fin y al cabo no se podía hacer mas si la amplificación era de fisher price y la caja estaba amarra a una silla del colegio (pero bueno nadie se queja siempre hemos tocado en antros así), además que por esos momentos el señor dickerosene estaba intentando tocar la batería.
Bueno el carrete no podía terminar, la fiesta debía continuar!.Contaremos lo ocurrido después del evento en la próxima entrega.
